Sorvilán es una localidad y municipio español situado en la Sierra de la Contraviesa, en la parte oriental de la Costa Tropical de Granada. Con una superficie aproximada de 34 km², su término municipal se extiende desde las zonas montañosas del interior hasta el mar Mediterráneo, configurando un paisaje diverso que combina sierra, barrancos y litoral.
El casco urbano, de calles estrechas y casas encaladas, conserva la huella de su pasado andalusí y cristiano. El municipio está formado por Sorvilán —capital municipal— y los núcleos de Melicena, Los Yesos y Alfornón. En conjunto, la población ronda los 500 habitantes, de los cuales alrededor de 150 residen en Sorvilán, siendo Melicena uno de los núcleos más poblados del término municipal.
Los orígenes de Sorvilán se remontan a época andalusí, cuando existían pequeñas alquerías dedicadas a la agricultura y organizadas en torno a complejos sistemas de regadío. Los testimonios documentales sitúan el asentamiento ya en los siglos X y XI. Durante la etapa nazarí, la gestión del agua y el cultivo de la vid fueron pilares fundamentales de la economía local.
Tras la Reconquista cristiana en el siglo XVI y el posterior proceso de repoblación, el municipio mantuvo su carácter agrícola. Sin embargo, fue a finales del siglo XVII cuando la zona vivió una etapa de notable prosperidad ligada al viñedo. Las laderas de la Contraviesa, orientadas hacia el sur y abiertas al Mediterráneo, se cubrieron de parras adaptadas a las distintas altitudes.
En las zonas más elevadas, la uva se destinaba principalmente a la destilación de aguardientes. En las cotas intermedias, especialmente en torno al núcleo de Sorvilán, se elaboraban vinos y alcohol vínico que posteriormente se enviaban a Jerez para el encabezado de sus vinos. En las áreas más bajas, próximas a Melicena, Los Yesos y cortijos cercanos, predominaba la producción de uva pasa, que se comercializaba en grandes cantidades hacia Málaga.
Además de la vid, el cultivo de la morera también tuvo relevancia económica. Sus hojas alimentaban a los gusanos de seda cuya producción se trasladaba a las fábricas sederas de la Alpujarra Alta, especialmente a Ugíjar.
Situado a unos 760 metros de altitud, el casco urbano de Sorvilán se asienta sobre colinas que ofrecen amplias panorámicas de la Sierra de la Contraviesa y del Mediterráneo. Este entorno lo convierte en un lugar atractivo para el senderismo y las actividades al aire libre.
El término municipal cuenta además con acceso a diversas playas, como las de Los Yesos, Las Cañas y Melicena, lo que permite disfrutar tanto de la montaña como del litoral en pocos kilómetros.
El clima templado y con influencia subtropical favorece una agricultura tradicional basada en el cultivo de la vid, el almendro y otros productos mediterráneos, elementos que siguen formando parte de la identidad local.
La vida social de Sorvilán está estrechamente ligada a sus tradiciones. Entre sus celebraciones más destacadas se encuentran las Fiestas de San Cayetano, que tienen lugar a comienzos de agosto y reúnen a vecinos y visitantes en torno a actividades populares, música y encuentros festivos.
En el ámbito gastronómico, destacan platos tradicionales andaluces elaborados con productos locales, como las migas, el guiso de choto y dulces típicos como el cuajado de almendras, el pan de higo o los buñuelos.