Rubite es una localidad y municipio situado en la parte centro‑este de la Costa Granadina. Su término municipal se extiende desde las faldas de la Sierra de Lújar y la Sierra de la Contraviesa hasta el mar Mediterráneo, combinando montaña, vega y litoral en un paisaje muy variado.
El municipio abarca varios núcleos de población además de la capital homónima: Rambla del Agua, Casarones, Los Gálvez, Barranco Ferrer, El Lance y Los Díaz. Aunque el pueblo de Rubite se encuentra a unos 15 kilómetros de la costa, su término municipal llega hasta las mismas aguas del Mediterráneo.
Las primeras referencias documentales de Rubite datan de la época andalusí, cuando la zona formaba parte de las tahas del Reino Nazarí de Granada. Durante este periodo, los agricultores bereberes cultivaban huertas y viñedos regados con aguas procedentes de manantiales y acuíferos naturales, configurando un paisaje agrícola que se ha mantenido hasta la actualidad.
Tras la expulsión de los moriscos a principios del siglo XVI, el pueblo sufrió un periodo de despoblación, seguido de un repunte demográfico y económico en el siglo XVIII gracias al desarrollo de la viticultura y la agricultura.
Hoy en día, la economía del municipio sigue basada en la agricultura: en la zona interior predominan almendros e higueras, mientras que en las áreas costeras se cultivan plantas bajo invernadero.
El centro urbano de Rubite conserva el encanto de los pueblos blancos andaluces, con calles estrechas y un ambiente tranquilo. Entre sus lugares de interés destacan:
Iglesia de la Inmaculada Concepción: construida en el siglo XVI, es uno de los principales referentes históricos del municipio.
Aljibes Almohades: tres antiguas cisternas nazaríes dispersas por Rubite; la cisterna de la Loma del Aljibe cuenta con un mirador natural con vistas panorámicas al mar y a las sierras cercanas.
Playa Casarones: pequeña playa de arena, grava y roca situada en el núcleo costero de Casarones, ideal para relajarse junto al Mediterráneo.
Playa El Lance: cala pintoresca en la urbanización El Lance, con aguas claras, arena oscura y un entorno sereno.
Entorno natural y rutas: los alrededores son perfectos para caminar entre olivares, almendros e higueras, o recorrer senderos que conducen a espectaculares paisajes montañosos. Destaca el Alcornocal de la Haza del Lino, único en conservación en Andalucía Oriental.
La gastronomía de Rubite refleja su posición entre montaña y mar. Entre los platos más tradicionales se encuentran la sopa zalamandroña (con sardinas y calabaza), migas, pucheros tradicionales y choto al ajillo. En repostería destacan el arrope de calabaza y el pan de higo, elaborados con productos locales.