A solo unos kilómetros de Granada capital, Las Gabias guarda un secreto que durante décadas intrigó a arqueólogos, curiosos y visitantes: el llamado “baptisterio romano” declarada Monumento Histórico Artístico en 1931 y Bien de Interés Cultural en 2002. Sin embargo, las investigaciones más recientes han cambiado por completo la visión de este monumento. Hoy sabemos que no se trata de un baptisterio paleocristiano ni de una construcción aislada, sino del corazón de una villa romana de alto rango, comparable a las grandes residencias imperiales de Roma o Pompeya.
La hipótesis inicial de que se trataba de un baptisterio paleocristiano del siglo I se sustentaba en dos factores. El primero, en la comparación que hizo el arqueólogo Juan Cabré, responsable de las primeras excavaciones, con otros baptisterios que él mismo había estudiado en Italia. El segundo, en el contexto de un periodo muy convulso para la historia de España, en el que resultaba políticamente útil promover el sentimiento patrio por diferentes medios. En este caso, la religión funcionaba como elemento de cohesión social que podía unificar al pueblo bajo el pretexto de que descendía de los primeros cristianos ya desde el siglo I d.C.
No obstante, ya en la misma época del hallazgo hubo quienes sugirieron que podía tratarse de un criptopórtico romano, aunque la interpretación oficial se mantuvo en la idea del baptisterio hasta bien entrado el siglo XX.
Cuatro campañas arqueológicas consecutivas han revelado la verdadera magnitud del conjunto: un complejo rural monumental con jardines, dependencias residenciales, espacios agrícolas y un impresionante criptopórtico subterráneo, que durante años fue malinterpretado como baptisterio.
Entre los hallazgos más espectaculares destaca una escalinata monumental de mármol, el acceso original al criptopórtico, y restos de pavimentos que demuestran que sobre él existió un espacio abierto y transitable. También se han identificado mosaicos policromados, un cubiculum (dormitorio), estancias representativas y, posiblemente, unas termas. Todo ello confirma que Las Gabias fue un centro de poder económico y social en la Vega de Granada durante la Antigüedad.
La historia reciente de este enclave no se entiende sin la familia Rojas, descendientes de Francisco Serrano, el agricultor que lo descubrió fortuitamente en 1920 mientras araba sus tierras. Durante meses continuó las excavaciones con ayuda de sus peones, sin dar aviso inmediato a las autoridades. Esta circunstancia se explica por la realidad de la época, marcada por la ausencia de una normativa clara de protección patrimonial. La familia repartió algunos restos del baptisterio entre los vecinos del pueblo, como al párroco de la Iglesia Parroquial, que más tarde han podido recuperarse.
En 1921, el arqueólogo Juan Cabré llevó a cabo la primera excavación sistemática del monumento, y en 1929 Leopoldo Torres Balbás acometió el vallado y la restauración de la galería, actuaciones que culminaron con la declaración como Monumento Histórico-Artístico en 1931. Años más tarde, en 1972, Manuel Sotomayor impulsó una intervención arqueológica y promovió la expropiación de parte del yacimiento por el Estado, aunque no llegó a materializarse en la parcela propiedad de la familia Serrano Rojas.
Tras la muerte de Francisco Serrano, fueron sus nietos (Josefina, Miguel y Encarnita) quienes custodiaron durante décadas la entrada del monumento y permitían visitas esporádicas a quien estuviese interesado.
Fue a finales de los años noventa cuando los primeros programas de televisión comenzaron a interesarse por la familia; primero con Crónicas Marcianas Marcianas en 1999. No obstante, el verdadero salto a la fama del monumento llegó en 2006, cuando el programa Callejeros visitó a la familia Rojas. El reportaje se convirtió en fenómeno viral y el “baptisterio romano” pasó a ser conocido en toda España derivando en la muletilla “¿A quién no le va a gustar un baptisterio paleocristiano del siglo primero?”, simbolizando el orgullo y dedicación de la familia. Con el tiempo, el reportaje y otros contenidos sobre el lugar se han compartido en YouTube, alcanzando millones de visualizaciones y contribuyendo a la notoriedad del enclave. Desde 2024, una obra del artista de arte urbano Niño de las Pinturas homenajea a las hermanas del Baptisterio de Las Gabias en las inmediaciones del recinto.
Durante años, como no existían visitas guiadas, los curiosos se acercaban por su cuenta hasta la valla para contemplar el lugar. Hoy en día, con visitas organizadas, la afluencia es muy elevada, incluso mayor que la de otros enclaves arqueológicos de la provincia. Un ejemplo claro de cómo la cultura popular puede despertar interés turístico y poner en valor el patrimonio.
En conjunto, el yacimiento se compone de dos partes principales: la villa de época romana tardía y el edificio subterráneo (el criptopórtico). A pesar de que la villa romana comienza su actividad desde el siglo I, se piensa que el criptopórtico data de mediados del siglo IV a tenor de la rica decoración que albergaba.
El elemento más sobresaliente de la villa es el criptopórtico, una monumental galería subterránea abovedada de 2,10 metros de ancho, 2,80 de altura y 30,5 de longitud que culmina en una sala cuadrangular cubierta por una cúpula reconstruida por Torres Balbás. Originalmente estuvo ricamente decorado y contaba con una fuente de mármol en su interior. Cuenta con 10 ventanas o tragaluces laterales de iluminación.
Las excavaciones más recientes han descubierto el acceso original a la galería, una imponente escalinata de mármol de la que se conservan cinco peldaños.
En el yacimiento se han descubierto numerosas piezas decorativas, entre ellas teselas y placas de mármol importadas de todo el Mediterráneo, algunas con formas de animales, que formaban parte de la lujosa técnica de opus sectile que ornamentaba el interior.
Sin embargo, el lugar sufrió un expolio intenso entre 1920 y 1921, poco después de su hallazgo como denunció en varias ocasiones El Defensor de Granada, el principal periódico de la ciudad en la época. Entre las pérdidas más significativas estuvo una singular fuente octogonal de mármol blanco, de la que solo se conserva el negativo y un pequeño fragmento, además de la mayoría de los zócalos y mosaicos originales.
Un detalle que ha generado preguntas es la cruz oradada en la pared del criptopórtico. No se sabe con exactitud cuándo se realizó, pero sí que debió de hacerse entre 1920 (año del hallazgo) y 1929 (año en que Torres Balbás reconstruyó la cúpula del monumento). Las oquedades que forman la cruz parecen haber sido practicadas de manera intencionada durante ese intervalo probablemente con el objetivo de reforzar la interpretación del lugar como un baptisterio paleocristiano.
Las investigaciones actuales sugieren que la villa estuvo en uso hasta el siglo V, coincidiendo con la decadencia del Imperio Romano. Se ha hallado incluso un friso visigodo del siglo VI que apunta a que el enclave fue reutilizado por este pueblo germánico, hasta que la llegada de los musulmanes a la península provocó su abandono definitivo.
El yacimiento se está investigando actualmente gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento de Las Gabias, el equipo de la Universidad de Málaga y la Junta de Andalucía. El Proyecto General de Investigación, financiado por el Ayuntamiento y con la participación de las universidades de Granada y Jaén, cuenta con el apoyo de la Delegación Territorial de Cultura. El convenio firmado en abril de 2024 entre la Universidad de Málaga y el Ayuntamiento se extenderá durante cinco años, garantizando la continuidad de los trabajos arqueológicos y sentando las bases para un futuro proyecto de musealización que permitirá apreciar la grandeza de la villa.
Ubicación: Calle Islas Canarias, 3, Las Gabias, a 7 km de Granada.
Qué ver: El criptopórtico subterráneo, mosaicos, restos de estancias y los avances de las últimas excavaciones.
Acceso: Visitas guiadas en programas culturales organizados por la Junta de Andalucía en temporada de junio a diciembre. Para realizar la reserva, se debe contactar en el teléfono 603 844 594 y enviar un correo electrónico: conocelosenclavesdegranada.ctcd@juntadeandalucia.es